La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el ataque armado registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán se trata de un caso inusual y sin vínculos con la delincuencia organizada, además de anunciar que se revisarán y reforzarán los protocolos de seguridad en espacios turísticos y culturales del país.
Durante su declaración, la mandataria explicó que, según los primeros reportes de las autoridades, el responsable presentaba alteraciones psicológicas y habría estado influenciado por hechos violentos ocurridos fuera de México.
Indicó que se trata de un suceso sin precedentes en este tipo de lugares y recalcó que no existe relación con grupos criminales, sino que fue una acción individual que aparentemente ya estaba planeada.
Asimismo, destacó que en estos sitios no se cuenta con medidas como arcos detectores de metales, debido a que históricamente no se habían presentado incidentes de esta naturaleza.
Sin embargo, reconoció que lo ocurrido obliga a replantear las estrategias de seguridad, con el objetivo de impedir que una persona pueda ingresar armada a zonas públicas o de valor histórico.



