Sin discusión y con votos de los partidos aliados, el pleno de la Cámara de Diputados concretó el fracaso de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum con la que buscaba la restitución de un sistema político de partido hegemónico.
La iniciativa fue desechada por 259 votos a favor y 234 en contra del PT, PVEM, PRI, PAN y Movimiento Ciudadano (MC) y una abstención por la propuesta que buscaba una nueva restitución del Congreso con la eliminación de la Lista Nacional de Plurinominales y la elección de los mismos en la Cámara de Diputados.
Durante la sesión, sólo los coordinadores parlamentarios de los partidos fijaron su postura por la reforma también buscaba establecer una nueva fórmula de financiamiento público para reducir los montos anuales destinados a las actividades de los partidos políticos.
También buscaba que todas las aportaciones privadas a partidos políticos deberán realizarse por personas físicas mexicanas y, atendiendo a las normas de debida diligencia e identificación, no podrán hacerse aportaciones en efectivo, por lo que las aportaciones privadas deben ser vía transferencia electrónica o instrumentos bancarios.
Del Instituto Nacional Electoral (INE), se había propuesto que bajarán los salarios de los funcionarios, así como los organismos públicos locales electorales y de los tribunales electorales.
Las propuestas antes mencionadas quedan enterradas en San Lázaro por los votos de los partidos aliados, quienes desde un principio nunca apoyaron la reforma. Así, en esta ocasión al término del recuento de votos, al afirmar que no había mayoría calificada se desató, como pocas veces se ha visto en las últimas legislaturas, los gritos de los partidos de oposición.
Ricardo Monreal advierte construcción del “Plan B”
El coordinador de la bancada morenista, Ricardo Monreal, pasó al final de las posturas, sin embargo, a diferencia de otras ocasiones no fue para celebrar la aprobación de la reforma, sino para justificar con argumentos de la propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.
El diputado morenista también afirmó que respetarán la decisión de los partidos aliados de no acompañar la iniciativa y reafirmó su alianza rumbo a las elecciones del 2027 y próximas propuestas de reformas, sin embargo, advirtió que ya se está construyendo el “Plan B”.
“Este congreso es deliberativo. Este congreso es precisamente el espacio donde las diferencias se procesan democráticamente, y en ocasiones los discursos se desbordan, pero son reacciones naturales. A todos los grupos parlamentarios aquí presentes, Morena les expresa su respeto. Cada voto es legítimo, cada decisión es soberana, cada postura forma parte de la vida democrática del país.
“A nuestros aliados, que hoy pueden caminar por veredas distintas, también les expresamos nuestros respetos. Las coyunturas legislativas pasan, pero los procesos políticos permanecen. El proceso de transformación que vive México es más profundo que cualquier desacuerdo momentáneo. Es un proceso impulsado por millones de ciudadanos que decidieron cambiar el rumbo del país. Incluso, este desencuentro que se avizora y se advierte para no lograr la mayoría calificada, lo respetamos. Espero mañana podamos coincidir y construir mayorías calificadas e ir a elecciones juntos.
“Sabemos el destino que esta reforma puede tener, pero les anunciamos, una vez que se vote, y una vez que se rechace, comenzaremos a construir el plan B. Porque no desmayemos, no vamos a rendirnos, no vamos a claudicar. ¡Que viva México! ¡Viva México!”, enfatizó.
Posicionamientos partidos aliados; sí con Sheinbaum, “no” con su reforma
El coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, uno de los más críticos de la reforma, afirmó que seguirán apoyando las propuestas de la presidenta Claudia Sheinbaum, sin embargo, en esta reforma no, ya que resaltó que la propuesta, aunque el partido oficialista siempre lo negó, puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado.
“La propuesta de reforma que se presenta sí puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado, aunque sea inverso, que el otro nació del de la necesidad del Poder, y este viene de abajo hacia arriba, pero puede convertirse en eso si no cuidamos la ruta.
“Si los cambios iniciados en el 77, no tenemos duda que se renovaron en 96, y son los que permitieron que el primero de julio de 2018 nuestro presidente, la izquierda, la minoría, llegara a ser mayoría y tomara el poder de esta Nación, sin ninguna duda que eso es el camino que debemos de cuidar y de proteger”, enfatizó.
Por su parte, el líder de la bancada del PVEM, Carlos Puente resaltó que no apoyarán la reforma porque no consideran adecuado la propuesta de integración del Senado, así como la reducción de recursos para los partidos, sin embargo, como su antecesor, también afirmó que seguirán apoyando las propuestas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“El grupo parlamentario del Partido Verde no acompañará este dictamen que está a discusión y el voto será en contra. Para dejar muy claro a esta asamblea y a todo nuestro país, en el Partido Verde, desde el 2018, hemos dado un respaldo total al proyecto de la Cuarta Transformación, votando a favor las 145 iniciativas enviadas por el Poder Ejecutivo y sometidas a votación en ambas cámaras, 28 constitucionales y 117 legales. De ese tamaño es y ha sido el compromiso que lo hemos dejado claro en ese tablero las y los integrantes de estas legislaturas del Partido Verde en esta Cámara de los Diputados y en el Senado de la República”, detalló.



