POR JOSÉ ÁNGEL PARRA
SIN MEMORIA
Lo que es la vida, días atrás llamó poderosamente mi atención el hecho de que se rindiera un homenaje al doctor Rafael del Castillo “por su papel en la obtención de la sede para la Copa del Mundo México 1986” cuando éste era titular de la Federación Mexicana de Futbol. El reconocimiento lo hicieron Ivar Sisniega y Mikel Arriola, presidente ejecutivo de la Femexfut y comisionado presidente del citado organismo, respectivamente, quienes incluso se tomaron la foto con familiares y hasta develaron el retrato del condecorado personaje, el cual se halla en el Salón de Presidentes.
Sin embargo, en el evento en cuestión omitieron olímpicamente que Del Castillo salió abruptamente de su cargo después del escándalo de los Cachirules, en el lejano 1988, hace ya casi 38 ayeres.
Y aunque no queremos satanizar a nadie, sorprende la ausencia de memoria de la familia balompédica, sobre todo porque se trata del incidente más importante en la historia del futbol mexicano, el cual dejó como castigo no sólo la salida “de por vida” de Don Rafael del máximo organismo rector de nuestro futbolito, sino que también marginó a la Selección Mexicana del Mundial de Italia 1990.
Se pondera su gestión en 1986 (la cual se obtuvo gracias a que Colombia declinó luego de ser elegida sede de dicho certamen), pero se olvida que también bajo su mandato México no pudo asistir a la justa en Italia.
Ciertamente hay que recordar que esa fue la última vez que nuestro país no compitió en el certamen más importante del planeta a nivel de selecciones, dado que de entonces a la fecha (ocho Mundiales: 1994, 1998, 2002, 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022) ha asistido a todos los torneos organizados por la FIFA, aunque los resultados continúan siendo magros.
Curiosamente el escándalo detonó a partir de que el periodista Antonio Moreno dio a conocer inconsistencias en las actas de nacimiento de algunos futbolistas mexicanos que compitieron en las eliminatorias celebradas en Guatemala rumbo al Mundial Juvenil de Arabia Saudita.
Hoy habría que homenajear a esos jugadores también, ¿o no?.



