En conferencia matutina, la mandataria señaló que su administración ya analiza el problema junto con las secretarías de Economía y Salud, ante señalamientos de actores del sector farmacéutico sobre incrementos de precios pese a reducciones en costos de insumos importados derivado del fortalecimiento del peso frente al dólar.
Sheinbaum aclaró que no se contempla imponer controles o topes de precios, sino buscar mecanismos de diálogo y regulación que incentiven bajas en los costos al consumidor. “No se trata de poner topes a los precios, ni mucho menos, sino más bien hablar con las farmacéuticas y con los comercializadores”, explicó.
Indicó que existen medicamentos cuyos precios presentan “excesos reales” respecto a sus costos, especialmente en productos que no están protegidos por patente, donde —dijo— el problema ya no es tecnológico sino de mercado y regulación.
La presidenta agregó que también se buscará fomentar mayor competencia en el sector, lo que podría contribuir a ajustes a la baja. En ese ámbito, apuntó, corresponde actuar a las autoridades de competencia económica.



