Gracias al convenio alcanzado por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) y el Instituto Nacional Electoral (INE), para cotejar la base de datos biométricos del organismo federal, se pudo reconocer a varias personas fallecidas que se encontraban sin identificar.

El convenio entre el INE y el IJCF se firmó en 2019 y establece mecanismos de coordinación y colaboración entre dependencias. Desde la firma, se han obtenido 685 identificaciones. De estos, 393 cuerpos ya fueron entregados a sus familiares, mientras que 232 cuerpos fueron inhumados: 214 permanecen sin reclamar y 18 fueron entregados a sus familiares (pero decidieron ya no moverlos de los sitios donde están sepultados), también hay 60 cuerpos no reclamados.

Toda la información que se recaba de este procedimiento es puesto a disposición de la ciudadanía a través de una base de datos que incluye nombres de personas fallecidas e identificadas, pero que no han sido reclamadas.

Debido a que muchas de las personas fallecidas que conforman el listado son de otras entidades, se informó que se estarán realizando publicaciones en medios impresos de los estados con mayor predominancia en el origen de los fallecidos.

Cuando un cuerpo es localizado, pero no se logra identificar, permanece un tiempo en las instalaciones del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses en espera de su reclamación. Si nadie la lleva a cabo, el cuerpo se inhuma, no sin antes generar una carpeta de investigación que eventualmente permita su reconocimiento. El procedimiento no es unilateral, sino que debe ser autorizado por una Comisión de Inhumaciones, misma que está conformada por instancias como la Fiscalía Especial en Personas Desaparecidas, la Fiscalía de Derechos Humanos, el IJCF, la Secretaría de Salud, la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, entre otras.