Ezequiel Vargas, de 32 años de edad, compartió con Publimetro su experiencia con tales ilícitos, cuyas consecuencias le explotaron al inicio de 2022 y, que hasta la fecha, son parte de lo que él llama “mi tragedia financiera”.

“Nunca imagine que iba a pagar el servicio de Netflix y Amazon a quién sabe quién o para el disfrute de los delincuentes; mucho menos que iban a intentar endilgarme el crédito de un auto.

“Siempre presumí de ser totalero, pero –la verdad- muy pocas veces revisaba los estados de cuenta, porque –según yo- siempre recordaba todos mis gastos y pagostarjetasimpuestos, servicios, despensa y hasta las vacunas del perro”.

Comenzó la tragedia financiera

Como si lo anterior no fuera suficiente, en enero pasado Ezequiel recibió la llamada de una agencia automotriz, para comunicarle que la entrega de su coche tardaría 30 días; hecho que de ‘golpe y porrazo’ lo llevó a darse cuenta de que le habado robado su identidad financiera.

“Por supuesto que rechacé el crédito y, aun cuando me llevó más de dos meses de pleito y abogados, se arregló; porque demostré que estuve de vacaciones justo en el momento en que ‘alguien’ hizo la solicitud del préstamo en la Ciudad de México.

La coach en finanzas Sandra Huerta reportó que las víctimas de robo de datos bancarios suplantación de identidad se dan cuenta de que fueron burlados hasta dos o tres meses después de que ocurrió la estafa, como mínimo.

Refirió que esto último sucede casi cuando el plazo de 90 días que dan los bancos a sus clientes, para pedir una investigación y solicitar que los cargos sean congelados, ya venció o está a punto de vencer.

Delincuentes se salen con la suya

“Para no hacerte el cuento largo”, apuntó Ezequiel, “primero me fui de espadas con lo del carro y, bendito Dios, que salí de esa; pero al revisar los estados de cuenta, tenía dos cargos mensuales de Netflix, de 219 pesos; y el cobro de una membresía anual de Amazon, de 899, que se había hecho tres meses atrás.

“La gente del servicio al cliente me notificó que desde diciembre de 2020 estaba pagando esas suscripciones y que, a través de una tarjeta adicional, me hicieron cargos recurrentes progresivos: de 11, 129, 330 y hasta 500 pesos.

“Me fregaron con más de 30 mil pesos porque recibí esos cargos hormiga durante un año; porque no leía los estados de cuenta y porque las alertas que envía el banco estaban activadas a partir de operaciones de mil pesos.

Y como cereza en el pastel, Ezequiel solo puede recuperar dos mensualidad de Netflix, debido a que la suscripción de Amazon se liquidó tres mes antes y todas los demás cargos ya estaban fuera de los 90 días que da el banco para presentar un reclamo.

“Ahora ya me da risa, pero al enterarme del crédito del coche me puse a chillar y, cuando supe que hackeron mis tarjetas, me puse a patear el piso de puro coraje… ¡Hay que estar muy vivos! A cualquiera le puede pasar”, concluyó Ezequiel.

“298 ataques de malware por minuto recibe México, cifra que lo coloca como el segundo país con más amenazas; Brasil ocupa el primer lugar, con mil 554; Perú es tercero, con 123 ataques”.

Fabio Assolini, director de Investigación y Análisis de Kaspersky para América Latina.

¿Cuánto valen mis datos en la Dark Web?

La Facultad de Derecho de la UNAM y firma de seguridad cibernética Kaspersky revelaron que los datos y documentos más vendidos, en el mercado negro de la Internet, son:

  • Datos de una tarjeta de identificación (INE): 0.5 a 10 dólares.
  • Acta de nacimiento: 6 a 8 dólares
  • Nombre completo y número de seguro: 0.50 dólares.
  • Paquete completo (identificación, nombre, número de seguridad social y número del teléfono celular: 10 dólares.
  • Firma electrónica: 10 a 12 dólares
  • Número telefónico particular: 10 dólares.
  • Escaneos de pasaportes: 6 a 15 dólares.
  • Licencias de conducir: 5 a 25 dólares.
  • Selfie con documentos oficiales: 40 a 60 dólares.
  • Expedientes médicos: 1 a 30 dólares.
  • Números, calves y datos de la tarjeta de crédito: 6 a 20 dólares.
  • Nombres y claves de la banca en línea y cuentas de PayPal: 50 a 500 dólares.
  • Servicios de suscripción (Netflix, Amazon, Xbox Game Pass): 0.50 a 8 dólares.
  • Correo electrónico, cuentas y claves de redes sociales: 400 a 800 dólares
  • Accesos y números de seguridad de empresas: desde 2 mil dólares

El precio y la demanda de datos o documentos son más o menos valiosos de acuerdo a su potencial para:

  • Cometer fraudes bancarios
  • Realizar estafas en el comercio electrónico
  • Robar dinero o vaciar cuentas
  • Tener acceso a servicios
  • Realizar trámites
  • Suplantar la identidad de empresas y personas
  • Financiar o apoyar delitos como el lavado de dinero, trata y narcotráfico