El presidente Andrés Manuel López Obrador rechazó aceptar cambios a su propuesta de reforma electoral para que sea aprobada por el Poder Legislativo, pues dijo que los principios no se negocian. ‘No se trata de negocia, los principios no se negocian, cada quien debe asumir su responsabilidad’, dijo este viernes. Desde Mérida, Yucatán donde realiza una gira de trabajo para supervisar las obras del Tren Maya, el presidente recomendó a los legisladores considerar la opinión de los ciudadanos, quienes en encuestas han manifestado su apoyo por cambios al sistema electoral.

“Que los legisladores actúen como auténticos verdaderos representantes populares, que le pregunten a la gente, antes de votar, qué opinan”, dijo el mandatario federal. El miércoles pasado, la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Mario Delgado, presentó los resultados de una encuesta que se realizó en viviendas del país en la que, entre otros resultados, el 88% de los consultados manifestó su acuerdo en que consejeros y magistrados sean electos por voto y 62% apoyó la creación del Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC). A pesar de que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, reveló que existe un acuerdo con el Partido Revolucionario Institucional ((PRI) para aprobar la reforma electoral, algunos priistas han manifestado su rechazo a la iniciativa del presidente. El líder nacional del tricolor, Alejandro Moreno, informó que marchará el próximo domingo en defensa de Instituto Nacional Electoral.Transformar al Instituto Nacional Electoral en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, el cual ya no estará compuesto de 11 consejeros, sino de siete que serán electos en agosto mediante el voto ciudadano. Eliminar a los Organismos Públicos Locales (Oples) para que sea solo un organismo el que se encargue de elecciones federales y locales. Eliminar diputados y senadores de mayoría relativa, y que los legisladores sean electos mediante listas ( vía plurinominal) Disminuir diputados locales. Implementar el voto electrónico.

En abril pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó su propuesta de reforma electoral, la cual tiene como ejes: El presidente reiteró que su propuesta de reforma electoral es acabar con los fraudes que marcaron al país. ‘Estamos obligados a dejar establecido un auténtico sistema democrático y no sólo quedarnos en la democracia representativa sino avanzar hacia la democracia participativa’, refirió. Al considerar que la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador atenta contra el INE, políticos e intelectuales han convocado a una marcha para defender al órgano electoral. “El INE no se toca”, es la insignia que une a los expresidentes de México, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa, los empresarios Claudio X. González, Gustavo de Hoyos Walther.

A dos días de que se realice la marcha, el presidente López Obrador ofreció dar facilidades para que quienes se manifiesten puedan llegar al Monumento a la Revolución. “Se van a dar también todas las facilidades es un derecho que tenemos los ciudadanos de manifestación que costó mucho conseguirlo. A lo largo de nuestra historia no se permitía la libre manifestación de las ideas, ni el libre tránsito para expresarse, esto es un derecho conquistado por movimientos sociales, por movimientos democráticos y la libertad pues no se implora la libertad se conquista”, dijo. Sobre el orador de la marcha, José Woldenberg, exconsejero del extinto Instituto Federal Electoral (IFE), el presidente consideró que no es novedad de que él participe en la marcha. “No es ninguna novedad que Woldenberg sea el orador, forma parte del grupo, es como el maestro político de Lorenzo Córdova y de todo ese grupo y pues yo sostengo que hace falta la reforma electoral”, dijo. Por quinto día consecutivo el presidente criticó a los organizadores de la marcha, a quienes calificó como “hipócritas”, “clasistas”, “aspiracionistas”, “sabiondos” y “déspotas”.