Vestida como Papa, la diputada federal trans Salma Luévano (Morena) presentó una iniciativa para que las asociaciones religiosas se abstengan de proferir discursos de odio por razón de condición o circunstancia personal, étnica, social, orientación sexual, identidad y/o expresión de género.

 Esta no es la primera vez que Luévano se disfraza en el Pleno de San Lázaro, en el pleito que sostiene con el diputado Gabriel Quadri (PAN) por las expresiones homofóbicas que le ha proferido, en una sesión se colocó una peluca, lentes y un bigote que simulaban la apariencia del panista.

En otra ocasión Luévano mostró a la diputada Teresa Castell (PAN) una figura humana con una calavera, que la oposición interpretó con un acto de brujería y una amenaza de muerte.