Las universidades jesuitas de México expresaron que “en carne propia” han sufrido la violencia que padece el país tras la tragedia en Cerocahui (Chihuahua), al lamentar que fracasó la estrategia de seguridad, por lo que piden cambios.

El Sistema Universitario Jesuita emitió posicionamiento donde llaman a “no normalizar la violencia” al superar México los 100 mil desaparecidos, 300 mil homicidios desde la “mal llamada ‘guerra contra el crimen organizado”.

Acusaron que impera en el país “una institucionalidad débil, corrompida y omisa que ha permitido el escándalo que supone esas cifras”, por ello llaman a “fortalecer la organicidad social”.

“Con el asesinato de Javier Campos Morales, S.J. y Joaquin César Mora Salazar, S.J. hemos sufrido en carne propia una tragedia que lamentablemente es una experiencia generalizada que en los últimos años han sufrido decenas de miles de mexicanas y mexicanos”, aseveran las instituciones educativas jesuitas.

A las autoridades de todos los niveles exigieron responsabilidad y competencia, así como justicia, para resolver los crímenes contra mexicanos, incluidos de los dos jesuitas asesinados en Cerocahui junto con un guía de turistas.

“Exigimos reparación y medidas de no repetición. Demandamos a los tres niveles de gobierno seguridad para la comunidad de Cerocahui, así como el diseño de un plan de pacificación para esa la zona. Del mismo modo, pedimos la revisión, en términos estructurales del modelo de seguridad centrado en la militarización que está en curso en todo nuestro país”, expresaron.

Recordaron que en 2018 el presidente Andrés Manuel López Obrador “presentó un plan de pacificación integrado por nueve medidas estructurales asociadas con la prevención, reconstrucción de los tejidos sociales y construcción de paz”.

Tras cuatro años “hemos visto desvanecerse esas nueve propuestas y solo ha prevalecido la figura de la Guardia Nacional, un cuerpo policial militarizado, como única medida para pacificar el país. Hoy, con una cifra acumulada superior a las 120,000 personas fallecidas en lo que va del sexenio, tenemos que decir que la estrategia fracasó”.