Diputadas y diputados de la Sexagésima Sexta Legislatura del Congreso de Chihuahua, exhortaron a los tres órdenes de gobierno, para que se refuercen los mecanismos existentes en las instancias que brindan atención a víctimas de violencia laboral y de género, con la finalidad de prevenir, brindar atención integral y castigar la violencia que viven las mujeres en el entorno laboral.
La pandemia por COVID-19 cambió la cotidianidad y nuestra forma de vivir, la atención a quienes contrajeron la enfermedad es sin duda un asunto prioritario de salud, sin embargo, hay otra pandemia, a la cual no se le ha prestado la atención debida: la pandemia de la violencia en contra de las mujeres; externó la iniciadora del exhorto aprobado de manera urgente, diputada Georgina Alejandra Bujanda Ríos.
Expuso que según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, nueve de cada diez mexicanas que señalaron haber experimentado violencia física o sexual en el ámbito laboral, no solicitaron apoyo ni presentaron queja o denuncia. Entre las razones para no hacerlo, estuvo el considerar la agresión como un acto sin importancia, miedo a las consecuencias o amenazas y vergüenza; incluso, no sabían cómo o dónde denunciar o consideraron que no les iban a creer, agregó la Legisladora.
 “La misma encuesta detalló que del total de las agresiones, 79.1% ocurre en las instalaciones del trabajo y 11.5%, en la calle, parque o en un lugar público cerca del trabajo”, agregó.
La violencia sufrida por las mujeres en sus lugares de trabajo es un tema que aún continúa fuera del ojo prioritario de atención por parte de las autoridades, esto en parte, por la falta de detección y visibilización de la misma, continuó la Legisladora.
Bujanda Ríos enfatizó que tanto la violencia como el hostigamiento en muchas ocasiones no son identificados por las víctimas, ya que desafortunadamente existe una normalización de este tipo de conductas, no obstante, una vez identificado que se es víctima de un delito, es muy difícil para las mujeres que se encuentran en una relación de subordinación ante su agresor denunciar o acudir ante alguna instancia a solicitar ayuda, esto sobre todo por el miedo de perder su trabajo o por la falta de atención e impunidad que existe en el Estado y País.
La violencia laboral ejercida en contra de las mujeres puede ir desde un acto discriminatorio, como menores oportunidades de crecimiento que los hombres, menor salario por el mismo trabajo realizado y hasta delitos como acoso o abuso sexual, continuó.
Argumentó que es imperante el no permitir más impunidad e indiferencia; el problema de violencia laboral debe de ser denunciada y castigada, por la vía correspondiente, ya que las víctimas tienen derecho a que se les administre justicia y a la reparación integral del daño.
En este sentido, es necesario que exista una coordinación entre los diversos actores gubernamentales para que la violencia laboral ejercida por razón de género sea erradicada, por ello, a través del exhorto, se insta a las autoridades antes mencionadas, unir esfuerzos para asegurar una vida libre de violencia a las mujeres trabajadoras, en donde su desempeño y desarrollo profesional no se vea coartado por los abusos y el miedo, culminó la Legisladora.