El Etna, el volcán más activo de Europa, volvió a dar un espectáculo la noche de este miércoles, cuando grandes corrientes de lava al rojo vivo se dispararon hacia el cielo nocturno de Sicilia.

Las erupciones del volcán de 3,330 metros ubicado cerca de Catania, en el sur de Italia, nunca se detuvieron en los últimos meses. Lo novedoso es que actualmente están activos los cuatro cráteres de la cumbre, algo que no ocurría desde los años 1998-1999.

El cráter más activo sigue siendo el del sureste, donde también se está formando un pequeño cono de residuos volcánicos.

En este cráter la actividad estromboliana, un vulcanismo caracterizado por erupciones explosivas separadas por periodos de calma, continúa dando el mayor espectáculo con al menos dos bocas que presentan actividad explosiva.

De acuerdo con el vulcanólogo Boris Behncke en Twitter, la actividad eruptiva también provoca fuertes rugidos causados por la explosión de burbujas de magma en el interior del conducto volcánico. Los escombros emitidos por esta actividad caen luego en la parte noreste del cono.