A principios de enero las autoridades de Reino Unido impusieron nuevas restricciones y un nuevo confinamiento para intentar evitar nuevos contagios por Covid-19. Ante el nuevo rebrote, el príncipe William, su esposa Kate Middleton y toda su familia se trasladaron a Anmer Hall donde estuvieron durante gran parte de la pandemia. Desde esta casa de campo donde los duques de Cambridge continúan con su agenda de trabajo, la reina Isabel tuvo un gran gesto con ellos. La monarca les dio permiso de trabajar en una de sus propiedades, Sandringham, que se ubica a pocos kilómetros del domicilio en el que se encuentra la pareja.

Todo esto con la finalidad de facilitarles esta nueva rutina, pues recordemos que la escuela Thomas Battersea, así como todos los colegios del país, han cerrado para resguardar la seguridad de los estudiantes. Es por eso que los príncipes George y Charlotte mantienen una educación virtual. Hace algunos días, Kate Middleton ofreció un discurso desde Sandringham donde elogió el trabajo que hacen las enfermeras en medio de la pandemia. ‘Están haciendo un esfuerzo adicional y eso no forma parte de lo que te enseñan sino que son cosas que salen del corazón’, declaró. Pese a sus compromisos de trabajo, se espera que William y Kate regresen a su residencia habitual, el Palacio de Kensington, a mediados de febrero. Además, tenían previsto que el príncipe Louis, de dos años, entrara a la guardería los primeros días del año, pero finalmente no ocurrió así, así que podrá disfrutar más tiempo en compañía de sus hermanos mayores.