Una fuerte efervescencia política es la que ha surgido en Casas Grandes con motivo de la lucha por las posibles candidaturas a los puestos de elección popular en los partidos políticos que ya han vivido los primeros escarceos de los contendientes.

En MORENA es conocida la enorme inconformidad que ha provocado la eventual candidatura de Abelardo Armendáriz Martínez para la presidencia municipal de Casas Grandes, ya que los auténticos morenistas consideran una imposición de la alta jerarquía, la propuesta del ex recaudador de rentas de Nuevo Casas Grandes y ex director de ingresos de la Secretaría de Hacienda en la administración de Cesar Duarte, además de haber participado en diversos procesos políticos dentro del PRI.

Manuela Carreón, Miguel Tena, Anuar Lucero, Salvador Muñoz son los nombres de los que han levantado la mano y que desde hace mucho tiempo han realizado trabajo partidista y se sienten agraviados al ser, prácticamente, dejados de lado por una decisión tomada a la distancia, tras un escritorio.

En el área del PAN, la situación está para definirse entre dos de los que han levantado la mano y que son el actual secretario municipal Juan Ochoa Castillo y el recaudador de rentas Noé Soto, que se dice, están poniéndose de acuerdo para notificarlo a la dirigencia nacional y desde allá ungirán a su representante.

En Movimiento Ciudadano quien externó su malestar porque le “arrebataron” la candidatura a la presidencia fue Luis Galaz Martínez, que ya había externado su interés en participar y de última hora le dijeron que iba por la sindicatura, ya que a la presidencia nominan al Prof. César Domínguez, el cual presentó su registro al partido en la reciente visita que hizo el pre candidato a gobernador Alfredo Lozoya y a manera de protesta, Luis Galaz no presentó ningún registro.

Por lo que toca al PRI, hasta ahora el único nombre que se escucha para contender por la presidencia municipal es el de Roberto Lucero, quien ya fue regidor en la administración de Humberto Baca Tena y es bien visto por la ciudadanía, sin embargo, no todo está escrito y pudiera haber cambios, por aquello de los acomodos para cumplir con los porcentajes de equidad y normalmente, “las permutas” se hacen con los municipios considerados chicos y cuyo porcentaje de votos es menor.

Con estas decisiones se puede presentar una desbandada de miembros de partidos para irse a trabajar por otros candidatos y de esa manera externan su inconformidad.