Al cierre de 2020, el Senado de la República relajó su trabajo legislativo y disminuyó su productividad a diferencia del mismo periodo de 2019. Un comparativo entre ambos periodos de septiembre-diciembre arroja 42 horas de trabajo efectivo menos.

El año pasado las diferentes bancadas parlamentarias presentaron 713 iniciativas y se aprobaron 109 asuntos; para el 2020 fueron 622 iniciativas y aprobadas 60.

Para el 2019 las reformas constitucionales sumaron siete, ocho leyes de nueva creación y reformas a 86 ordenamientos vigentes; en cambio, para 2020, fueron cuatros modificaciones constitucionales, cinco leyes creadas y 36 reformas a leyes vigentes.

Los 128 senadores y senadoras trabajaron de manera efectiva 180 horas con 16 minutos, cuando en 2019 en el mismo periodo septiembre-diciembre sumaron 222 horas con 30 minutos. Con 30 sesiones en el primer caso en comparación con las 38 el año pasado.

En el Diario Oficial de la Federación se publicaron 13 asuntos que el Senado avaló durante los meses de sesión ordinaria que fueron clausurados el pasado 15 de diciembre. Entre los que destacan por su importancia son:

Reformas a la Ley General de Bienes Nacionales, para el libre tránsito en playas; a la Ley del IMSS para el servicios de guarderías a hijas e hijos de padres varones; modificaciones a diversas leyes para extinguir fideicomisos; reformas a diversas leyes para que la Secretaría de Marina administre todos los asuntos marítimos en territorio mexicano.

También modificaciones a la Ley General de Salud para crear el Fondo de Bienestar para la Salud; fue avalada la Miscelánea Fiscal del Paquete Económico 2021, que deroga diversas disposiciones del Impuesto Sobre la Renta, al IVA, y al Código Fiscal de la Federación Otra reforma a la Ley Federal de Derechos relacionada con el Paquete Fiscal 2021.

Asimismo, reformas a la Ley del IMSS y de los Sistema de Ahorro para el Retiro en materia de pensiones; y reformas a la Ley del Infonavit para que trabajadores o beneficiarios puedan exigir dentro de un plazo de 10 años los recursos de la subcuenta de vivienda; así como diversas reformas a las leyes de los Institutos del Fondo Nacional de la Vivienda de los Trabajadores y de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, para tener derecho a una vivienda nueva o usada, digna y adecuada.