La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) lamentó el nuevo cierre de actividades del sector en el Valle de México, que los limita sólo a las entregas a domicilio.

“La industria entiende la necesidad de bajar los contagios y hospitalizaciones, por ello, desde que inició la crisis de salud, el sector restaurantero ha sido parte de la solución, implementando estrictas medidas de higiene, por lo que los establecimientos formales son seguros”, aseguró la Canirac a través de un comunicado de prensa.

De acuerdo con una encuesta realizada por la Cámara, se encontró que casi ocho de cada 10 restaurantes quebrarían en las siguientes semanas,
a causa de la crisis provocada por la pandemia.

De igual forma, resaltó que el cambio en el semáforo epidemiológico se realizó sin previo aviso que permitiera a los restaurantes mover o
terminar su inventario
, lo cual provocará pérdidas millonarias ya que el sistema de delivery no es suficiente para canalizar sus productos como son los perecederos.

De igual forma, instó a las autoridades a llevar a cabo una declaratoria sanitaria conforme a la ley para tener un marco jurídico que permita llegar a acuerdos, dar apoyos fiscales como prórroga de pagos de impuestos, así como garantizar que las actividades puedan reactivarse el 11 de enero.

La industria, a pesar de manifestar su compromiso con el país, está sobreviviendo por su propia cuenta, donde los más afectados son los trabajadores y los proveedores locales que forman parte de la cadena productiva”, expresó la Canirac.

Para fin de año se estima que cerrarán 122 mil restaurantes que se traducen a una pérdida de 450 mil empleos directos en el sector restaurantero.

Hasta noviembre, en la Ciudad de México y Zona Metropolitana han cerrado definitivamente 13,500 establecimientos, a causa de las restricciones hacia el sector.