La historia que les presento el día de hoy, al igual que las otras, es muy especial.

Habla de un hombre con discapacidad intelectual moderada, pero que es muy funcional, sumamente trabajador, con valores muy bien definidos y un sueño que logró hacer realidad, teniéndolo en mente, desde niño.

Por supuesto, esta es la historia de Juan Alberto Piñón Nevaréz, nacido un 10 de Marzo de 1988, en este hermoso Municipio de Nuevo Casas Grandes.

Alguna vez al pasar por el crucero de la Avenida 5 de Mayo y Francisco I. Madero, nos llegamos a topar, a un hombre caracterizado de payasito que realizaba algunas maniobras con algunas pelotas que siempre traía consigo.

Es aquí cuando empiezo a mencionar estas importantes palabras, “inclusión y respeto “.

Él es un ser con un alma tan noble y tan pura, que en ocasiones no sabe de maldad, lamentablemente a través de la vida, encontramos personas buenas y malas.

Creo que él desde chico conoció ambas, a pesar de ser un muchacho atento, responsable y de hacer lo posible por ser “incluido” en un grupo de amigos del CAM, dónde le enseñaron muchísimas cosas, el sufría en ocasiones la burla de algunos niños.

Tuvo un Profesor que recuerda con cariño, el Licenciado Guillermo Quezada, quién siempre trató de enseñarle lo indispensable para hacer de él un hombre que fuera capaz de valerse por sí mismo y de una forma honrada.

Incluso siendo pequeño, se le incluyó en una tienda de la localidad como “cerillito”, después en la empacadora, pero no era lo suyo, dentro de su corazón latía su sueño de ser payaso y a pesar de sus dificultades, lo consiguió.

Cuando logramos platicar con Juan, nos comenta que muchas veces en ese crucero lo trataban bien, pero otras, le robaban su dinero y hasta lo llegaron a subir a un automóvil para golpearlo.

Personas taxistas y los mismos policías se ofrecían a llevarlo a su casa, por miedo a que volvieran a agredirlo.

Él es sumamente noble, nos comenta que trabaja para ayudar a su mamá, que hace poco la lavadora se descompuso y rompió su ropa.

En su inocencia hace las siguientes peticiones a Santa, el desea ropa porque se le rompió al lavarla, una cama porque aún le duelen sus golpes mucho, comida y lo que más destacó que le dijéramos a Papá Noel, es que quiere un tambor, porque vio un payasito trabajar con uno y él desea ser como él.

También mandó saludos navideños y un abrazo a todos los seguidores de esta página.

Les anexó su dirección y teléfono por si les interesó su historia.

Calle Valentín Gómez Farías #519.

El teléfono de la mamá es el 636-116-15-90.

Por si alguien llega a ver a Santa en estas fechas.

Información de Letty Santellanes.