La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) exigió a las autoridades mexicanas que tomen medidas urgentes para reforzar la protección de los profesionales de los medios en el país, luego del asesinato, el 9 de diciembre pasado, de Jaime Daniel Castaño Zacarías, en Zacatecas.

“La violencia que sufre la prensa mexicana es espantosa. Hacemos un llamado a las autoridades locales y federales para que tomen conciencia de la situación de extrema vulnerabilidad en la que se encuentran los periodistas y para que hagan lo necesario por garantizar su seguridad en la región y en el país”, afirmó el director de la oficina de RSF en América Latina, Emmanuel Colombié.

Destacó que Jaime Daniel Castaño Zacarías era un experimentado periodista y fotógrafo, que trabajó durante mucho tiempo para El Sol de Zacatecas y, en PrensaLibreMx, donde publicaba artículos sobre información general y ecología.

Además aseguró que RSF ha intentado, sin éxito, ponerse en contacto con la fiscalía local de Zacatecas, así como con el ayuntamiento de Jerez, pero las autoridades aún no han hecho ninguna declaración oficial sobre los avances de la investigación.

De acuerdo con RSF en Jerez, donde Castaño Zacarias fue asesinado a balazos, las ejecuciones y los secuestros se han multiplicado desde agosto, y son frecuentes los enfrentamientos entre el cártel Jalisco Nueva Generación y el de Sinaloa, dos de los más peligrosos e influyentes de México.

“El fin de semana que siguió al asesinato de Jaime Daniel Castaño Zacarías se registraron 26 homicidios en la región, 14 de ellos solo en el Municipio de Jerez, a solo 50 kilómetros de la capital del estado”, subrayó la organización.

En 2020, al menos otros siete periodistas han sido asesinados en relación con su trabajo en México, lo que convierte a este país en el más mortífero del mundo para la profesión. A nivel mundial, México ocupa el puesto 143 de 180 países en la Clasificación de la Libertad de Prensa 2020 publicada por RSF.