“Julieta”, una niña de 13 años de edad, tuvo que esperar 19 horas para que le fuera tomada su denuncia en el Ministerio Público después de que un familiar directo la violó.

Ya había pasado por un infierno cuando en varias ocasiones durante dos meses fue víctima del delito, pero le faltaba recorrer el escabroso camino de la violencia institucional.

Su madre se enteró el 1 de diciembre que al menos en los últimos dos meses el agresor la había hecho presa.

Puso la denuncia al día siguiente; el presunto responsable fue detenido ayer.

Las secuelas de esperar 19 horas

Las horas que tuvo que pasar la pequeña en el largo trámite de la denuncia, no solo le causaron daño emocional, sino que representan un inhibidor para que se denuncien los casos.

Como el agresor era su tío, la familia estuvo ocultando la información de la denuncia fingiendo que no sabían nada, para evitar que este se diera a la fuga.

De acuerdo con la Red Mesa de Mujeres, el caso de Julieta no es para nada aislado.

En 2019 se presentaron 466 denuncias por el mismo delito y hasta el pasado 8 de diciembre se habían denunciado otros 382.

Violencia contra mujeres, en aumento

Organizaciones sociales denuncian que de 2019 a 2020 la violencia contra ellas se ha incrementado en esta frontera con casi 500 carpetas de investigación por abuso sexual.

Adicionalmente del 1 de enero al 8 de diciembre de 2020 han ocurrido 184 homicidios en los que la víctima ha sido mujer. Esto representa un 25 por ciento más de lo ocurrido en el mismo lapso de 2019, cuando se reportaron 147 crímenes.

También en ese periodo se abrieron 457 carpetas de investigación por el delito de abuso sexual. Yadira Cortés, de la Red Mesa de Mujeres, lo atribuyó al confinamiento ocasionado por la pandemia.

No menos preocupante -dijo- es que en este tiempo de crisis sanitaria se hayan reportado 382 denuncias de violación y 5 mil 91 de violencia familiar.

La estadística la difundió la red en el marco del Día de los Derechos Humanos, celebrado este jueves, en el cual la organización social hizo un llamado a hacer visibles los delitos contra mujeres por razones de género en Ciudad Juárez.

Red Mesa de Mujeres realiza diversas acciones para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres siendo una de las más recientes la graduación de defensoras comunitarias en Riberas del Bravo, la zona con más alto índice de violencia contra mujeres en Ciudad Juárez.

Urge más presupuesto

En todos los niveles de Gobierno deben tener programas de prevención y de reeducación para que la violencia no se deba de ver como algo normalizado, como algo que está permitido”, opinó Yadira Cortez, integrante de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez.

En ese sentido, dijo, hace falta que se asignen presupuestos más significativos, en todos los sentidos y en todos los niveles de Gobierno.

El problema sobre pasa lo que el Municipio y el Estado están ofreciendo a la comunidad y en el nivel federal se han reducido los presupuestos”, reclamó.

Lo más grave para una mujer o niña que son víctimas de violencias es la imposibilidad de tener acceso a la justicia, refirió.

Puso como ejemplo el caso de “Julieta”, que tuvo que esperar 19 horas para que le recibieran la denuncia pasando por la revisión física y la revisión sicológica.

Estadísticas oficiales dicen que de todas las denuncias presentadas por delitos como violación sexual, abuso sexual o violencia familiar solo 3.6 por ciento llegan a sentencia.