La polémica mediática generada ante la posibilidad de que una gran cantidad de diputados federales traten de repetir -en condiciones muy ventajosas- en el cargo en las elecciones del 2021; luego de que la Cámara de Diputados aprobara reglas de reelección que permiten a un legislador en funciones, hacer campaña sin dejar el cargo, recibiendo remuneraciones y emolumentos de distinto orden.

En efecto, la semana pasada, la Cámara de Diputados aprobó el Acuerdo  por el cual se establecen disposiciones internas aplicables a los diputados federales que opten por la elección consecutiva, sustentado en el siguiente alegato:

“La tarea que se nos demanda como autoridad legislativa es la de armonizar las normas jurídicas del sistema electoral mexicano. Buscar que las reglas, principios y espíritu del nuevo derecho a la elección consecutiva conviva con las reglas que prohíben y sancionan la intervención de los servidores públicos en la arena electoral para resguardar los principios de neutralidad y equidad en la contienda política”.

Para los diputados federales la ‘convivencia’ de los principios de la reelección legislativa federal es factible y, por lo tanto, como autoridad legislativa aprobaron, entre otros, los siguientes puntos:

1. Los diputados federales que manifiesten su intención de participar para el mismo cargo por un período consecutivo podrán optar por separarse del cargo.

2. Los diputados que pretendan optar por la elección consecutiva y que continúen en el ejercicio del cargo, tendrán las mismas consideraciones que todos los legisladores para que continúen desempeñando sus atribuciones de representación popular.

3. La Mesa Directiva emitirá disposiciones para que los diputados puedan acceder a la difusión de su función legislativa de manera institucional, objetiva, neutra e imparcial, sin que dicha difusión pueda, en ningún caso, violentar disposiciones electorales.

Por otra parte, debe señalarse que este Acuerdo legislativo tiene como antecedente los aberrantes criterios emitidos por ‘La Tremenda Corte’ y el TEPJF, que a continuación se citan:

Para la SCJN, siguiendo un criterio topográfico, afirma que “al no existir un mandato constitucional que obligue a los diputados a separarse del cargo durante las campañas electorales en las que pretendan reelegirse, se impone concluir que no existe impedimento para que se mantengan en el cargo mientras realizan proselitismo político….”

A su vez, la Sala Superior sostiene que “la reelección resulta compatible con el ejercicio del cargo público, en tanto que su permanencia no implica de inicio violación a los principios constitucionales electorales de equidad de la contienda, la imparcialidad den la aplicación de recursos públicos, ni tampoco se obtiene una ventaja indebida sobre los demás contendientes”.

A simple vista, Usted amable lector, podrá darse cuenta que los aberrantes criterios jurisprudenciales hacen imposible cualquier impugnación que garantice una real equidad entre los candidatos primerizos y los servidores públicos que pretenden reelegirse.

Yo me pregunto: ¿Acaso no hay contienda electoral más inequitativa que la de los candidatos a diputados primerizos y los diputados que pretenden reelegirse, cuando éstos últimos reciben -a la vez- gastos de campaña, sueldos onerosos y ‘propaganda institucional’ gratuita?

Al respecto, AMLO ha expresado su abierta oposición al sistema de reelección, “ya que esta medida fue heredada de administraciones anteriores. Es importante que se conozca que durante los gobiernos anteriores se hicieron cambios a la Constitución para permitir la reelección de diputados y nosotros siempre nos hemos opuesto a eso”.

Desde siempre, la inmensa mayoría de los analistas políticos nos hemos opuesto a la reelección. En  lo personal, me adhiero a la idea de ampliar los plazos de gobierno: 4 y 6 años para las administraciones municipales, y 4 años para las legislaturas.

Mientras tanto, hay que esperar cual será la reacción del INE…