En el tercer trimestre de 2020, el porcentaje de la población en situación de pobreza laboral fue de 44.5%, 8.8 puntos porcentuales más que en el primer trimestre del año. Esto es equivalente a 56 millones 575 mil 711 mexicanos que carecen de los ingresos laborales necesarios para adquirir la canasta alimentaria. La tasa de pobreza laboral observada en el tercer trimestre del año es un máximo histórico desde que existe registro de la serie (2005).

La pobreza laboral se refiere al porcentaje de la población que no puede adquirir la canasta alimentaria con los ingresos laborales de su hogar. Esta condición genera un ciclo vicioso en el que por falta de recursos los individuos no pueden acceder a una alimentación sin ayuda de un ingreso no laboral, por ejemplo, a remesas, transferencias o programas sociales, y por lo tanto es cada vez más difícil salir de esta situación. Como puede observarse en las infografías de pobreza laboral de México, ¿cómo vamos?, la proporción de la población que se encuentra en pobreza laboral tiene una relación indirecta con el crecimiento económico y una relación directa con la desigualdad, según el análisis a nivel estatal, que a su vez acaba por impactar el desarrollo y el crecimiento. 

Por su parte, con cifras del tercer trimestre de 2020, también puede observarse que existe una relación positiva entre pobreza laboral e informalidad. En los estados con un mercado laboral altamente informal como Chiapas, Guerrero, Oaxaca e Hidalgo, los trabajadores ganan menos y no tienen acceso a prestaciones de ley; en general, sus poblaciones están en una situación vulnerable en más de un sentido.

En todos los estados de la república, con excepción de Zacatecas, la pobreza laboral aumentó entre el primer y el tercer trimestre de 2020. En algunas entidades, el incremento fue de más de 15 puntos porcentuales, como en Quintana Roo, la CDMX, Tabasco y Baja California Sur. Los dos estados en donde mayor fue el incremento en pobreza laboral son Quintana Roo y Baja California Sur.