La medida acordada ayer de permitir a restaurantes abrir en terrazas o poner mesas en el exterior representa un respiro para el sector restaurantero; sin embargo, todavía se ve insuficiente, considerando el daño sufrido por este sector económico, señaló la presidenta estatal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), Cristina Cunningham Hidalgo.

De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en febrero de este año habían 16 mil 831 plazas laborales en el sector y para octubre la cifra había caído a 13 mil 813.

Lo anterior significa una cifra de 3 mil 018 empleos perdidos en esta frontera. Es la mitad de lo perdido en todo el estado, donde la cifra fue de 5 mil 947 empleos menos en restaurantes.

Comparando lo acontecido en otros sectores económicos, lo ocurrido en los restaurantes representa un drama social, ya que fue este el rubro que se quedó más rezagado, estimó Cunningham.

Empresarios enfrentaron solos el golpe de la pandemia

Los empresarios tuvieron que enfrentar solos el golpe de la pandemia, manteniendo los sueldos de sus trabajadores hasta 30 días sin trabajar.

En contraste, el empleo en general en el estado –del resto de los sectores económicos– sí logró recuperarse.

Ciertamente en los primeros meses de las restricciones hubo una contracción. Se pasó de 902 mil 039 empleos en febrero a 870 mil 848 en mayo, pero se levantó a 908 mil 614 en octubre.

Lo anterior significa que el resto de la economía ya ganó 6 mil 575 empleos a como estaba antes de la pandemia.

Claramente los restauranteros no tuvieron esa suerte.

Ayer mismo, durante la mañana, un grupo de trabajadores de distintos restaurantes y gimnasios tanto en Juárez como en Chihuahua protestaron exigiendo que los dejen trabajar.

La desesperación de no tener ingresos está a punto de ocasionar una catástrofe social tal vez más dura que la propia crisis de salud.

Las medidas anunciadas ayer aplican tanto en Ciudad Juárez como en el resto de los municipios del estado.